Cánticos de Moríñigo para la Resurrección

 

MoríñigoLa licencia le pedimos

al señor Beneficiado

para cantarle unos versos

a la Virgen del Rosario.

 

Buenos días tengan ustedes,

los de dentro y los de fuera;

y a la Virgen del Rosario

se los damos la primera.

 

Ya sale la palomita

de su lindo palomar;

ya sale la Virgen Pura

a Jesucristo buscar.

 

Ya cantan los pajarcillos,

cantemos con alegría;

ya cantan los pajarcillos

en el portal de María.

 

En el portal de Belén

hay una piedra redonda,

donde puso Cristo el pie

para subir a la gloria.

 

Miradle por dónde viene,

tan humilde y tan humano,

con la bandera extendida,

recogiendo a sus soldados.

 

Quitarle ese manto negro

a la purísima María;

quitarle ese manto negro

que nos causa la alegría.

 

Quitaros, señora, el manto

y dejar ya de llorar,

que vuestro hijo precioso

ha vuelto a resucitar.

 

A la cruz se han juntado

la Virgen María y Cristo;

a la cruz se han juntado,

tres días que no se han visto.

 

A la cruz se han juntado

la Madre y el Redentor;

a la cruz se han juntado,

Pascua de Resurrección.

 

Qué triste estabas, Señor,

Jueves Santo al mediodía;

y cómo lo estás ahora,

Día de Pascua Florida.

 

Del cielo baja una nube

toda cubierta de azul:

en ella baja María

y el corazón de Jesús.

 

Echadnos la bendición,

Virgen Santa del Rosario;

echadnos la bendición,

que nos vamos al Calvario.

 

Vamos, vamos, compañeras,

ninguna se quede atrás,

que, si aún huelen las rosas,

cerca estamos del rosal.

 

Sentémonos de rodillas

delante de esta señora,

pues ella nos dará el pie

para subir a la gloria.

 

La Virgen tiene un rosario

y en el medio está la cruz;

adorarla, pecadores,

que en ella murió Jesús.

 

El camino de la Iglesia

lo hemos hallado florido:

como es mañana Pascua,

la Virgen lo ha florecido.

 

Abrid la puerta, portera,

las puertas del tribunal.

Las puertas ya están abiertas;

entrad si queréis entrar.

 

Tomemos agua bendita,

pues la pila está brindada,

y sabemos que por ella

se perdonan los pecados.

 

Por la puerta de la Iglesia

entramos todas cantando;

así entramos en el cielo,

rosas y lirios cantando.

 

¿Qué es aquello que reluce

por detrás de la custodia?

Es el hijo de María

que nos viene a dar su gloria.

 

La despedida te damos,

Virgen Santa del dolor,

las doncellas que cantamos

Pascua de Resurrección.

 

Qué bonita está la Virgen

con cinta feligranada;

se la ha puesto un sacerdote,

que el Padre Santos se llama.

 

 

Recogidos por

Sofía Barabino Valle  (2º de ESO B)

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