{"id":1678,"date":"2019-07-19T16:23:52","date_gmt":"2019-07-19T16:23:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=1678"},"modified":"2019-08-30T16:16:19","modified_gmt":"2019-08-30T16:16:19","slug":"un-pequeno-paso-para-un-hombre-un-salto-de-gigante-para-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=1678","title":{"rendered":"\u201cUn peque\u00f1o paso para un hombre, un salto de gigante para la humanidad\u201d"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"159\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_titulo-1024x159.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1673\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_titulo-1024x159.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_titulo-300x47.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_titulo-768x119.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_titulo.jpg 1914w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h4>Jos\u00e9 Fernando Pablos Navazo, profesor de Lat\u00edn<\/h4>\n\n\n\n<p><em>En\njunio de 2009, la revista del instituto public\u00f3 en su edici\u00f3n n\u00famero 6 de papel\nun art\u00edculo firmado por m\u00ed titulado \u201cXL Aniversario de la llegada del hombre a\nla Luna\u201d. Una d\u00e9cada despu\u00e9s celebramos el L Aniversario de dicha gesta y\nrecuperamos aquel art\u00edculo en nuestra edici\u00f3n digital.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl 21\nde junio de 1969, tres astronautas, Neil A. Armstrong, Edwin E. Aldrin y\nMichael Collins, a bordo del Apolo 11, tripularon el hist\u00f3rico viaje en el que\nArmstrong se convirti\u00f3 en el primer ser humano en pisar la Luna.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran las 04:56 del lunes 21 de julio de 1969 (en EE.UU., hora de Cabo Kennedy, eran las 22:56 del martes 20) cuando Armstrong, con sus dos pies en tierra firme, pronunci\u00f3 la frase: <em>\u201cUn peque\u00f1o paso para un hombre, un salto de gigante para la humanidad\u201d. <\/em>Pocos fueron los que comprendieron exactamente el alcance de lo que aquel astronauta quer\u00eda decir. Su haza\u00f1a representaba \u201cun salto de gigante\u201d porque abr\u00eda el camino para que la humanidad pudiera explorar otros muchos cuerpos celestes. El viaje del Apolo 11 puso de manifiesto que los habitantes de la Tierra no tienen por qu\u00e9 permanecer enclaustrados en ella. En aquel hist\u00f3rico momento se iniciaba el m\u00e1s largo periplo por la senda de las grandes aventuras espaciales: primero fue la Luna, m\u00e1s tarde se ir\u00e1 a Marte, luego se construir\u00e1n colonias espaciales y alg\u00fan d\u00eda se viajar\u00e1 a las estrellas m\u00e1s pr\u00f3ximas. Pasar\u00e1n muchos a\u00f1os hasta que se consigan todas estas haza\u00f1as, lo importante fue dar el primer paso.<\/p>\n\n\n\n<p>La llegada a la Luna no tuvo su origen en intereses cient\u00edficos, sino pol\u00edticos. Sin embargo, esta haza\u00f1a sin precedentes tuvo una gran repercusi\u00f3n en el campo industrial y tecnol\u00f3gico, pero sobre todo constituy\u00f3 un hecho hist\u00f3rico que se adelant\u00f3 en medio siglo al curso normal de la historia.<\/p>\n\n\n\n<h4>\u00bfHa merecido la pena?<\/h4>\n\n\n\n<p>La era espacial comienza\ncon el vuelo del Sputnik 1 el 4 de octubre de 1957, pero sus or\u00edgenes se\nremontan a tiempos milenarios. Una d\u00e9cada despu\u00e9s del lanzamiento del Sputnik,\nel hombre lleg\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de la \u00f3rbita terrestre y puso el pie en otro cuerpo\ndel sistema solar por primera vez en la larga historia de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha pasado en estos\ncasi 50 a\u00f1os<a href=\"#_edn1\">[1]<\/a> de\nexploraci\u00f3n espacial? \u00bfHa valido la pena? La respuesta no es f\u00e1cil. La vida\nmoderna en la Tierra no se podr\u00eda concebir sin los logros del espacio tanto en\nla comunicaci\u00f3n, como en la meteorolog\u00eda, la conservaci\u00f3n de los recursos\nnaturales, la medicina&#8230; Hemos comprendido la fragilidad de nuestra Tierra, se\nha explorado el sistema solar y las sondas se han alejado de \u00e9l, se ha\ninvestigado la posibilidad de vida en el sistema solar y m\u00e1s all\u00e1. <\/p>\n\n\n\n<p>Es realmente\nasombroso que se llegara a la Luna hace 40 a\u00f1os y no se piense en volver a ella\npor el momento. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se hizo el primer viaje a la Luna hace tanto tiempo? Es conveniente recordar el entorno hist\u00f3rico en el que se produjeron aquellos viajes. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"804\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/tierra-desde-la-luna-1024x804.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1675\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/tierra-desde-la-luna-1024x804.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/tierra-desde-la-luna-300x236.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/tierra-desde-la-luna-768x603.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Vista de la Tierra desde la Luna. Captura tomada durante el desarrollo de la misi\u00f3n Apolo 11. Foto NASA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h4>Entorno hist\u00f3rico<\/h4>\n\n\n\n<p>El\nentendimiento que existi\u00f3 entre sovi\u00e9ticos y americanos para derrotar a\nAlemania en la Segunda\n Guerra Mundial no pod\u00eda continuar por mucho tiempo. El\nsocialismo sovi\u00e9tico y el capitalismo americano eran dos sistemas pol\u00edticos\nesencialmente antag\u00f3nicos. Por eso se inici\u00f3 una guerra intangible, llamada\n\u201cguerra fr\u00eda\u201d, con la principal finalidad de demostrar ante la opini\u00f3n p\u00fablica\nmundial la superioridad de sus respectivos sistemas pol\u00edticos. En este terreno,\nlas dos superpotencias eligieron la incipiente era espacial para hacer\npropaganda de sus sistemas pol\u00edticos: potenciaron al m\u00e1ximo sus esfuerzos\nfinancieros y de investigaci\u00f3n, sin reparar en gastos y sin pretensiones\ncient\u00edficas. Adem\u00e1s, la era espacial se vio impulsada por la carrera\narmamentista. Se cre\u00eda ingenuamente que el primero que dominara el espacio exterior\npodr\u00eda tambi\u00e9n dominar la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>El 4 de\noctubre de 1957, la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica sorprendi\u00f3 al mundo entero con la\npuesta en \u00f3rbita del primer sat\u00e9lite artificial, el Sputnik 1, y un mes despu\u00e9s\nlos sovi\u00e9ticos colocaron en \u00f3rbita terrestre el primer ser vivo, la perra\nLaika.<\/p>\n\n\n\n<p>La cara\noculta de la Luna se vio por primera vez en octubre de 1959, mediante la\nretransmisi\u00f3n televisiva de la sovi\u00e9tica Lunik 3. Durante muchos siglos esta\ncara fue un gran misterio para el hombre, [<em>que no la pod\u00eda ver desde la Tierra<\/em>]<a href=\"#_edn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nprimer ser humano que accede al espacio exterior fue Yuri Gagarin el 12 de\nabril de 1961, que hizo su hist\u00f3rico viaje a bordo de la nave Vostok. La\nresonancia fue tremenda, y hasta en Estados Unidos corri\u00f3 el rumor de que la\npr\u00f3xima haza\u00f1a sovi\u00e9tica ser\u00eda enviar un sat\u00e9lite a la Luna y te\u00f1irla de rojo, con\nla hoz y el martillo incluidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto la URSS como los EE.UU.\nintentaron aprovechar el inesperado efecto amplificador que proporcionaban las\nhaza\u00f1as espaciales con intenciones claras de propaganda pol\u00edtica. El presidente\nde los EE.UU. J. F. Kennedy acept\u00f3 los consejos de pol\u00edticos y militares y el\n25 de mayo de 1961 lanz\u00f3 su famoso reto:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cConsidero que este pa\u00eds debe fijarse el objetivo\nde poner un hombre en la Luna\ny lograr que vuelva sano y salvo a la\n Tierra para antes de que termine esta d\u00e9cada\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4>La hora de la\nverdad<\/h4>\n\n\n\n<p>Hab\u00edan transcurrido poco m\u00e1s de diez a\u00f1os desde el lanzamiento del Sputnik 1,durante los cuales la actividad espacial en EE.UU. hab\u00eda sido muy intensa y encaminada principalmente a preparar el primer viaje del hombre a la Luna. Se hab\u00edan proyectado, construido y probado un cohete gigante y una extra\u00f1a nave lunar. Se hab\u00edan hecho dos ensayos generales (Apolo 8 y 10) del viaje definitivo a la Luna. A pesar de su gran complejidad, toda aquella parafernalia hab\u00eda funcionado incre\u00edblemente bien. Ahora solo quedaba ir a la Luna, pisarla y explorarla, [<em>aunque esto \u00faltimo tuviera que reducirse a zonas muy peque\u00f1as y debiera realizarse con muy pocos medios t\u00e9cnicos y cient\u00edficos<\/em>].<\/p>\n\n\n\n<h4>Viaje de ida<\/h4>\n\n\n\n<p>El 16 de julio de 1969, a las 15 horas y 32\nminutos, se lanz\u00f3 la misi\u00f3n Apolo 11, cuyo destino era posarse por primera vez\nen la superficie de la\n Luna. Como estaba previsto, se utiliz\u00f3 el Saturno V, con la\nnave Apolo como carga \u00fatil y con los astronautas Neil A. Armstrong, comandante de la misi\u00f3n, Michael Collins, piloto del\nM\u00f3dulo de Mando, y Edwin E. (<em>Buzz<\/em>) Aldrin, Jr., piloto del M\u00f3dulo Lunar.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/astronautas-1024x708.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1670\" width=\"493\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/astronautas-1024x708.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/astronautas-300x207.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/astronautas-768x531.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 493px) 100vw, 493px\" \/><figcaption>De izquierda a derecha: Neil A. Armstrong, Michael Collins y Edwin E. (Buzz) Aldrin, los tripulantes del Apolo 11. En julio de 1969 ten\u00edan 38 a\u00f1os. Foto NASA<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Todas las fases del lanzamiento y de la inserci\u00f3n en \u00f3rbita terrestre fueron normales. Doce minutos despu\u00e9s del lanzamiento la nave entraba en \u00f3rbita terrestre. La segunda \u00f3rbita era m\u00e1s cr\u00edtica, porque era necesario realizar la inyecci\u00f3n que llevara de la  Tierra a la  Luna a 39.800  km\/h para iniciar un vuelo de sesenta y seis horas hacia la Luna. La inyecci\u00f3n efectuada puso a la nave en una trayectoria el\u00edptica; pero como la Luna se nueve continuamente, la elipse se deforma poco a poco y adquiere la forma de un \u00abocho\u00bb. [<em>Esta \u00f3rbita tiene la ventaja de introducir un factor de seguridad muy conveniente para las primeras horas del vuelo, pues es una \u00f3rbita de \u00abretomo directo\u00bb, que en el supuesto de que algo no funcione bien, permite a la nave volver a la Tierra sin ninguna correcci\u00f3n de \u00f3rbita y sin consumo de energ\u00eda<\/em>].<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/apolo11-257x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1668\" width=\"252\" height=\"1004\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/apolo11-257x1024.jpg 257w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/apolo11-75x300.jpg 75w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/apolo11.jpg 358w\" sizes=\"(max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><figcaption>SATURNO V. Este veh\u00edculo de lanzamiento fue construido para enviar astronautas a la Luna. Med\u00eda 111 m de altura y pesaba 2.910 toneladas. Pod\u00eda desarrollar un empuje de 3.500 toneladas y poner 140 toneladas de equipo en el espacio. Constaba de tres fases de lanzamiento, adem\u00e1s del M\u00f3dulo Lunar (<em>Eagle<\/em>), el M\u00f3dulo de Servicio y el M\u00f3dulo de Mando en lo m\u00e1s alto. Foto NASA<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A las 18:49 se efectu\u00f3 la maniobra de transposici\u00f3n, con lo que la nave Apolo qued\u00f3 ya configurada en su forma final. A partir de este momento, tanto en el viaje de ida como en el de vuelta, la nave Apolo deber\u00eda girar lentamente en tomo a su eje longitudinal mientras avanzaba por su \u00f3rbita. El objeto de esta rotaci\u00f3n era evitar que los rayos del Sol calentaran demasiado una de las caras de la nave al incidir constantemente sobre ella.<\/p>\n\n\n\n<p>A las 15:27\ndel d\u00eda 20, Armstrong y Aldrin pasaron al M\u00f3dulo de Servicio para preparar la\nseparaci\u00f3n y el alunizaje. A las 19:46 el M\u00f3dulo Lunar se separ\u00f3 ligeramente\ndel M\u00f3dulo de Mando y Servicio. A las 21:08 el M\u00f3dulo Lunar inici\u00f3 un descenso\nbal\u00edstico (sin propulsi\u00f3n) hacia la superficie de la Luna. Hasta el momento\ntodo hab\u00eda sido perfecto y exactamente igual a como lo hab\u00edan planeado y\nsimulado en innumerables ejercicios. Sin embargo, a partir de ahora surgir\u00edan\nalgunas dificultades, pues, en contra de lo que se ha cre\u00eddo, aquel hist\u00f3rico\nviaje no estuvo carente de sobresaltos. Hubo que realizar muchas maniobras que\njam\u00e1s se hab\u00edan efectuado, salvo en los innumerables ejercicios de entrenamiento.\nEn cualquier momento hubiera podido surgir un imprevisto catastr\u00f3fico.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nmaniobra de descenso ten\u00eda una duraci\u00f3n de 1 hora y 32 minutos. Eran momentos\nmuy tensos. En el M\u00f3dulo Lunar hab\u00eda que hacer muchas cosas en muy poco tiempo\ny surgi\u00f3 un problema en el computador. <\/p>\n\n\n\n<h4>Alunizaje y estancia<\/h4>\n\n\n\n<p>Pocos\nminutos despu\u00e9s, el M\u00f3dulo Lunar, ahora en vuelo controlado, se encontraba a\nunos 300 m\nde la superficie de la Luna,\ncuando Armstrong y Aldrin comprobaron con estupor que se dirig\u00edan hacia un\ncr\u00e1ter del tama\u00f1o de un campo de f\u00fatbol, salpicado en sus alrededores por\ngrandes pedruscos y algunas rocas. Evidentemente no era el lugar m\u00e1s apropiado\npara posarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el\nmotor de descenso todav\u00eda encendido, el M\u00f3dulo Lunar sobrevol\u00f3 lentamente aquel\nlugar rocoso en busca de un sitio m\u00e1s nivelado y limpio. En la Estaci\u00f3n de Seguimiento\nespa\u00f1ola de Fresnedillas -que precisamente en aquellos momentos era la \u00fanica\nestaci\u00f3n que estaba en contacto con los astronautas- se recib\u00edan los datos\nbiom\u00e9dicos de los tres viajeros. El ritmo cardiaco de Armstrong subi\u00f3\nr\u00e1pidamente, Aldrin indicaba la distancia en pies que los separaba de la Luna, solo les quedaban 30\nsegundos de combustible. Si se terminaba el combustible, el M\u00f3dulo Lunar caer\u00eda\nbruscamente sobre la superficie de la\n Luna, podr\u00eda da\u00f1arse, lo que imposibilitar\u00eda el regreso. Por\nfin Armstrong anunci\u00f3: <em>-\u00a1Luz de contacto.\nParo el motor. \u00abEagle\u00bb ha alunizado!<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/huella-1015x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1671\" width=\"334\" height=\"337\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/huella-1015x1024.jpg 1015w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/huella-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/huella-297x300.jpg 297w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/huella-768x775.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/huella-160x160.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 334px) 100vw, 334px\" \/><figcaption>La imagen de la huella de la bota de Aldrin sobre la superficie lunar es una de las m\u00e1s famosas de la misi\u00f3n Apolo 11. Fue tomada con la c\u00e1mara de 70 mm que llevaban los astronautas y con la que quer\u00edan dejar constancia de su llegada a la Luna. Foto NASA<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Eran las 22:18 (hora de Madrid) del domingo 20. En Houston hubo una explosi\u00f3n de j\u00fabilo. El coraz\u00f3n de Armstrong hab\u00eda alcanzado las 128 pulsaciones por minuto. Segundos despu\u00e9s, cuando Armstrong estaba a\u00fan ocupado con la desactivaci\u00f3n del motor, Aldrin no pudo contener la emoci\u00f3n y, mirando a trav\u00e9s de su exigua escotilla, empez\u00f3 a describir el paisaje lunar de forma espont\u00e1nea y entrecortada:<\/p>\n\n\n\n<p><em>-Os contar\u00e9 detalles de lo que veo por aqu\u00ed, al\nmenos lo intentar\u00e9. Parece una colecci\u00f3n de casi todas las variedades de\nformas, angulosas y granulares, cualquier variedad de rocas que se pueden\nencontrar. Los colores var\u00edan mucho dependiendo del \u00e1ngulo con que se mira&#8230;\nNo se aprecia un color dominante; sin embargo, creo que algunos de los\npedruscos y rocas, de los que hay much\u00edsimos por aqu\u00ed cerca&#8230; van a hacer muy\nfelices por su colorido a los de ah\u00ed abajo&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El M\u00f3dulo\nLunar (<em>Eagle<\/em>) aluniz\u00f3 en la parte central de la zona ecuatorial de la Luna, al suroeste del Mar de la Tranquilidad, en un\npunto situado a 0,7\u00b0 latitud norte y 23,4\u00b0 longitud este. Es un territorio\nbastante llano, sin grandes rocas y alejado de cr\u00e1teres de gran tama\u00f1o. El\nprograma para una estancia en la\n Luna inferior a veinticuatro horas hab\u00eda sido establecido\ndetalladamente, pero cuando Armstrong y Aldrin alunizaron, creyeron que no\npodr\u00edan dormir teniendo la Luna\ntan cerca, a pesar de que as\u00ed hab\u00eda sido programado. Por eso pidieron permiso a\nHouston para cambiar el horario. Houston cedi\u00f3 y les dio permiso, con lo que la\nsalida se adelant\u00f3 al per\u00edodo de sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>A las 04:39\ndel d\u00eda 21, Armstrong abri\u00f3 la escotilla e inici\u00f3 lenta y cuidadosamente el\ndescenso por la escalerilla hacia la superficie de la Luna. Un traspi\u00e9 ahora\npodr\u00eda haber sido fatal. Transcurrieron diecisiete interminables minutos desde\nque Armstrong inici\u00f3 su salida por la angosta escotilla hasta que puso su pie en\nla Luna. Eran\nentonces las 04:56 del lunes 21 de julio de 1969 (En EE.UU., hora de Cabo\nKennedy, eran las 22:56 del martes 20) cuando Armstrong, con sus dos pies en\ntierra firme, pronunci\u00f3 la frase:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cThat\u2019s only one small step for (a) man, one\ngiant leap for mankind\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/apolo-bandera-astronautas-1024x1009.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1669\" width=\"482\" height=\"475\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/apolo-bandera-astronautas-1024x1009.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/apolo-bandera-astronautas-300x296.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/apolo-bandera-astronautas-768x757.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/apolo-bandera-astronautas.jpg 1850w\" sizes=\"(max-width: 482px) 100vw, 482px\" \/><figcaption>Aldrin posa junto a la bandera de su pa\u00eds plantada en la Luna, una bandera un tanto especial pues, al no existir atm\u00f3sfera, para que se mantuviera m\u00e1s o menos recta, ondeando, ten\u00eda un soporte en la parte superior. En la imagen se puede observar tambi\u00e9n claramente las huellas de los astronautas sobre la superficie. Foto NASA<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Armstrong y Aldrin estuvieron solo 2 horas y 47 minutos fuera del M\u00f3dulo Lunar, durante los cuales tuvieron una gran actividad: inspeccionar el M\u00f3dulo Lunar, especialmente la etapa de descenso que les valdr\u00eda de plataforma de lanzamiento, recoger 21 kg de rocas y suelo lunar, hacer muchas fotograf\u00edas e instalar en la superficie lunar los dos \u00fanicos instrumentos cient\u00edficos que hab\u00edan llevado para dejarlos en la Luna: un detector s\u00edsmico pasivo y un retrorreflector l\u00e1ser para medir la distancia Tierra-Luna con gran precisi\u00f3n. Tambi\u00e9n colocaron una especie de estandarte para atrapar part\u00edculas del viento solar, que luego [<em>recoger\u00edan y<\/em>] traer\u00edan a la Tierra [<em>para su an\u00e1lisis<\/em>].<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/aldrin-1014x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1667\" width=\"464\" height=\"468\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/aldrin-1014x1024.jpg 1014w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/aldrin-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/aldrin-297x300.jpg 297w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/aldrin-768x776.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/aldrin-160x160.jpg 160w\" sizes=\"(max-width: 464px) 100vw, 464px\" \/><figcaption>Edwin Buzz Aldrin posa sobre la superficie lunar, en una ic\u00f3nica fotograf\u00eda tomada por el astronauta del Apolo 11 Neil Armstrong, durante su paseo de 2 horas y 47 minutos. Reflejados en su escafandra su compa\u00f1ero y el Eagle. Foto NASA<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4>Viaje de regreso<\/h4>\n\n\n\n<p>Una vez\nque Armstrong y Aldrin regresaron al M\u00f3dulo Lunar, todo se desarroll\u00f3 ya de\nforma mucho m\u00e1s tranquila. Lo primero fue descansar y dormir. Luego iniciar los\npreparativos para el regreso. Sin embargo, a pesar de la emoci\u00f3n de los momentos\nhasta entonces vividos, todav\u00eda quedaba lo m\u00e1s dif\u00edcil por realizar. <\/p>\n\n\n\n<p>Los dos\nastronautas, inc\u00f3modamente alojados en la peque\u00f1a cabina de la Etapa Ascendente\ndel M\u00f3dulo Lunar, realizaron una meticulosa cuenta atr\u00e1s, imprescindible en\ntodo lanzamiento. La fr\u00e1gil Etapa Descendente ten\u00eda que servirles a la vez de\nplataforma de lanzamiento y de torre umbilical. El coraz\u00f3n de ambos astronautas\nsobrepas\u00f3 las 148 pulsaciones por minuto. Por fin, a las 19:54 del d\u00eda 21 de\njulio, se encendi\u00f3 correctamente aquel \u00fanico y peque\u00f1o motor y se inici\u00f3 el\nviaje de regreso sin que se presentara el m\u00e1s m\u00ednimo problema. A las 23:35 la Etapa Ascendente,\ndespu\u00e9s de realizar su \u00f3rbita con un segundo encendido del motor de ascenso, se\nacopl\u00f3 con el M\u00f3dulo de Mando que, pilotado por Collins, los estaba esperando\nen \u00f3rbita lunar. El acoplamiento se efectu\u00f3 cuando pasaban sobre la cara oculta\nde la Luna.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s, Armstrong y Aldrin pasaron con su valioso cargamento de rocas lunares al M\u00f3dulo de Mando y se unieron a Collins, con lo que termin\u00f3 felizmente su prolongada soledad. La etapa ascendente fue separada e impulsada a una \u00f3rbita lejana. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_llena-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1672\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_llena-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_llena-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_llena-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_llena-768x768.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_llena-160x160.jpg 160w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_llena-320x320.jpg 320w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/luna_llena.jpg 1986w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Espectacular imagen de la Luna tomada durante el retorno a la Tierra del Apolo 11, a unos 18.500 kil\u00f3metros. Foto NASA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El resto\ndel viaje (unas cincuenta y siete horas) fue tan perfecto que, a pesar de la\nemoci\u00f3n del regreso, se hizo aburrido. Finalmente, a las 18:51 del 24 de julio\nde 1969, la c\u00e1psula Apolo 11, suspendida de sus paraca\u00eddas, cay\u00f3 suavemente\nsobre el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico, 825\n millas al suroeste de Honolul\u00fa, solo a 1,7 millas del barco que\nla estaba esperando.<\/p>\n\n\n\n<p>La NASA\ntuvo que tomar grandes precauciones para evitar que los astronautas, con las\nrocas y tierras que hab\u00edan recogido en la Luna, pudieran traer alg\u00fan agente contaminante\ndesconocido de origen lunar. En consecuencia, tanto los tres hombres como las\nmuestras lunares fueron sometidos a un per\u00edodo de cuarentena. El resultado\nfinal fue negativo: no se encontraron agentes contaminantes procedentes de la Luna.<\/p>\n\n\n\n<h4>Luna 15, sonda espacial no tripulada de la URSS<\/h4>\n\n\n\n<p>Hubo una circunstancia que a\u00f1adi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s emoci\u00f3n al viaje del Apolo 11. El 13 de julio de 1969, tres d\u00edas antes de que partieran hacia la Luna desde Cabo Ca\u00f1averal los astronautas de la NASA, la URSS lanz\u00f3 al espacio la misi\u00f3n Luna 15. En Occidente solo se sab\u00eda que era una sonda no tripulada, que pesaba unas seis toneladas y que se dirig\u00eda tambi\u00e9n hacia la Luna para recoger algunas muestras lunares y traerlas a la  Tierra. Si hubiera sido as\u00ed, la haza\u00f1a de los astronautas de la NASA hubiera quedado parcialmente devaluada. Finalmente, todas las dudas y temores se disiparon cuando el 21 de julio, poco despu\u00e9s de que Armstrong pusiera sus pies en la Luna, la sonda Luna 15 se estrell\u00f3 al intentar posarse sobre la superficie del sat\u00e9lite, [<em>al parecer debido a un fallo en sus cohetes de retrofrenado<\/em>].<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"542\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/datos.numericos-1024x542.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1676\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/datos.numericos-1024x542.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/datos.numericos-300x159.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/datos.numericos-768x407.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/datos.numericos.jpg 1258w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h4>Los viajes posteriores<\/h4>\n\n\n\n<p>Durante el per\u00edodo julio de 1969 a diciembre de 1972, seis naves Apolo llegarona la Luna. No pudieron explorarla extensamente debido a la brevedad de su permanencia, pero las fugaces excursiones que realizaron constituyeron el primer intento de los seres humanos por &#8216;explorar&#8217; otro cuerpo celeste.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><em>[Hubo tambi\u00e9n una misi\u00f3n fallida, el Apolo\n13, en el que una explosi\u00f3n en el M\u00f3dulo de Servicio puso en peligro la vida de\nlos tres astronautas que lo tripulaban.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Terminadas estas siete misiones lunares, la\nfascinaci\u00f3n producida durante los primeros a\u00f1os de la era espacial desapareci\u00f3\nr\u00e1pidamente. Todos los proyectos y programas espaciales que se han desarrollado\ndesde entonces se est\u00e1n sucediendo a un ritmo mucho m\u00e1s lento y est\u00e1n siendo\nmucho menos espectaculares. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Gobierno de Estados Unidos ha pedido esta semana 1.600 millones de d\u00f3lares (1.400 millones de euros) adicionales para poder adelantar la vuelta del ser humano a la Luna en 2024. La NASA ten\u00eda previsto volver a enviar una misi\u00f3n tripulada al sat\u00e9lite en 2028, pero Donald Trump ha ordenado que esa fecha se adelante al a\u00f1o final de su mandato si logra ser reelegido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>De todas formas, ning\u00fan viaje como aquel de\nhace 40 a\u00f1os, en el que por primera vez un ser humano pon\u00eda su pie sobre otro\ncuerpo celeste distinto a la Tierra. La\nLuna hab\u00eda iluminado a los hombres desde tiempos remotos, inspirado a pintores,\nescritores, cineastas. Lo ha seguido haciendo. Pero ese 20 de julio de 1969\nsupuso alcanzar una meta hasta entonces intangible. Tras ese peque\u00f1o paso de un\nhombre, es la humanidad la que debe continuar dando el gran salto que se espera\nde ella. Celebremos el L Aniversario como corresponde. Feliz cumplea\u00f1os<\/em>.]<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref1\">[1]<\/a> El art\u00edculo se public\u00f3 en junio\nde 2009, cuando se acababa de superar medio siglo desde el comienzo de la era\nespacial.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref2\">[2]<\/a> Los a\u00f1adidos entre corchetes\n[&nbsp; ] corresponden a la publicaci\u00f3n actual\nde 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Fernando Pablos Navazo, profesor de Lat\u00edn En junio de 2009, la revista del instituto public\u00f3 en su edici\u00f3n n\u00famero 6 de papel un art\u00edculo firmado por m\u00ed titulado \u201cXL Aniversario de la llegada&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1677,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false,"jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_options":[]},"categories":[8],"tags":[133,155,154],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/astronautas-inicio.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5mbkp-r4","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1678"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1678"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1692,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1678\/revisions\/1692"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}