{"id":1755,"date":"2019-12-09T16:20:31","date_gmt":"2019-12-09T16:20:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=1755"},"modified":"2019-12-09T16:20:38","modified_gmt":"2019-12-09T16:20:38","slug":"podemos-admirar-la-obra-artistica-de-un-condenado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=1755","title":{"rendered":"\u00bfPodemos admirar la obra art\u00edstica de un condenado?"},"content":{"rendered":"\n<p>Opiniones de los alumnos de 2\u00ba de Bachillerato a partir del art\u00edculo \u201c<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/10\/11\/opinion\/1570814318_869958.html\">Narcisismos<\/a>\u201d de  Julio Llamazares, publicado en El Pa\u00eds el 12\/10\/2019.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"577\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/jon-bienzobas-1024x577.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1756\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/jon-bienzobas-1024x577.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/jon-bienzobas-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/jon-bienzobas-768x433.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/jon-bienzobas.jpg 1960w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h4>Por Roberto Santiago Barrios<\/h4>\n\n\n\n<p><em>A tenor del art\u00edculo \u201c<\/em>Narcisismo<em>s\u201d de Julio Llamazares, a todos aquellos que hemos tenido la oportunidad de leerlo nos ha asaltado la siguiente duda: \u00bfse puede admirar una obra independientemente del autor? En este caso se alude a Jon Bienzobas, terrorista de ETA. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Desde mi punto de vista, la respuesta es clara, rotundamente no. Seg\u00fan\nla RAE, podemos interpretar como una obra \u201ccualquier cosa hecha o producida por\nun individuo\u201d. Dicho esto, cabe se\u00f1alar con toda certeza que las mismas manos\nque realizaron esa obra, en otro tiempo arrebataron la vida a otro ser humano. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Seg\u00fan la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos del Hombre, todos los\nseres humanos tenemos derecho a la vida, la libertad y seguridad de nuestra\npersona. As\u00ed pues, tras leer el art\u00edculo de Llamazares seguro que hay un\ninterrogante que nos asalta y sorprende: \u00bfc\u00f3mo puede alguien admirar los\ncuadros realizados por gente como Bienzobas, terrorista y asesino del\npresidente del Tribunal Constitucional, Francisco Tom\u00e1s y Valiente?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Solo mentes perturbadas, aleccionadas por el fanatismo pol\u00edtico m\u00e1s\nsanguinario, pueden justificar que un terrorista cuyas manos est\u00e1n manchadas de\nsangre inocente, tenga derecho a exponer sus demenciales pensamientos en\nlibertad, una facultad de la que ya no gozan sus v\u00edctimas, fuera de una celda\nde la que no debe salir jam\u00e1s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Este criterio es extensible a muchos m\u00e1s delitos, tales como asesinatos\nen serie, pederastia, violaciones\u2026 Todos ellos son delitos producidos por\nindividuos de tan baja cala\u00f1a que no solo no tendr\u00edan que tener derecho a\nexponer sus obras, sino tambi\u00e9n a respirar en libertad el mismo aire que sus\nv\u00edctimas (si es que viven para hacerlo, claro).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por ello, es necesario que, en un pa\u00eds como el nuestro, el sistema\njudicial pueda contar entre sus instrumentos legales con penas de prisi\u00f3n m\u00e1s\naltas y, si es necesario, cadenas perpetuas para estos individuos, puesto que\nnada justifica infligir da\u00f1o, agredir o violentar la integridad f\u00edsica de otra\npersona, por muy alto que sea el cargo o puesto que ostente. Creer en lo\ncontrario no es m\u00e1s que un narcisismo sobrealimentado por personas que creen\nver en el otro un objeto social y moral menor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mientras todo esto ocurra, seguir\u00e9 depositando mi fe en la justicia, no\npor nada en particular, sino por convicciones propias, las mismas por las que\nno ver\u00e9 ninguna pel\u00edcula producida por Harvey Weinstein o interpretada por\nactores que est\u00e9n investigados por abusos sexuales a menores. Con todo, yo\nseguir\u00e9 viendo <\/em>Prison Break<em> y, si mi fe depositada en la justicia da\nsus frutos, todos ellos tambi\u00e9n deber\u00edan verla. <\/em><\/p>\n\n\n\n<h4>Por Blanca Palomero Carrasco<\/h4>\n\n\n\n<p><em>Antes de plantear este complicado tema, debemos hacer una aclaraci\u00f3n importante: la obra de un artista nunca justifica un comportamiento o una acci\u00f3n que pueda ser sancionada por la ley. Una vez que alguien haya cumplido su condena y se haya reinsertado en la sociedad, tiene derecho a expresar y trasmitir sus sentimientos y emociones en cualquier obra art\u00edstica, porque el arte es una forma de expresi\u00f3n y vivimos en un pa\u00eds con libertad de expresi\u00f3n. Dicho esto, no se puede exigir la cancelaci\u00f3n de su exposici\u00f3n, puesto que impide a otros disfrutar de ella. Alguien puede ser muy brillante en su arte, pero tambi\u00e9n puede ser despreciable como ser humano por otras acciones: atentados, violaciones\u2026; sin embargo, no ha sido juzgado y encarcelado por sus pinturas o pel\u00edculas, sino por sus acciones en la vida. Por esto, independientemente de sus actos, la sociedad puede admirar sus obras art\u00edsticas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Opiniones de los alumnos de 2\u00ba de Bachillerato a partir del art\u00edculo \u201cNarcisismos\u201d de Julio Llamazares, publicado en El Pa\u00eds el 12\/10\/2019. 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