{"id":2015,"date":"2020-06-12T16:37:20","date_gmt":"2020-06-12T16:37:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=2015"},"modified":"2020-06-12T16:37:24","modified_gmt":"2020-06-12T16:37:24","slug":"diario-de-una-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=2015","title":{"rendered":"Diario de una pandemia"},"content":{"rendered":"\n<h4>Una ni\u00f1a de la antigua Roma relata su vivencia durante la <em>veniferia<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>LUC\u00cdA S\u00c1NCHEZ DE LA TORRE. 1.\u00ba de Bachillerato HCS<\/p>\n\n\n\n<p>Sentada\nsobre una roca gruesa veo ondear\nla hierba como olas marinas mientras escribo. A lo\nlejos, un hombre corpulento dirige a los bueyes de un carro (<em>plaustrum<\/em>).\nSi no se desv\u00eda por la calzada que lleva a Tarento,\nser\u00e1\nmi primer contacto con un hombre ajeno a mi padre en\ncasi un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente\nquien est\u00e9 ojeando este escrito se pregunte si\nhe vivido un secuestro o he\nsido encarcelada\npor un tiempo.\nNo,\nlector, ese no ha sido el\nproblema;\nen este diario encontrar\u00e1s la respuesta completa a tu pregunta.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquello que me mantuvo encerrada en casa fue bautizado por los sabios como \u201cla veniferia\u201d. El resto del pueblo romano ni siquiera posee el valor de nombrarlo. Aquello que nos atac\u00f3 es \u201clo innombrable\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"750\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Nicolas-Poussin.-La-peste-en-Asdod.-Museo-del-Louvre-Par\u00eds-1024x750.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2017\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Nicolas-Poussin.-La-peste-en-Asdod.-Museo-del-Louvre-Par\u00eds-1024x750.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Nicolas-Poussin.-La-peste-en-Asdod.-Museo-del-Louvre-Par\u00eds-300x220.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Nicolas-Poussin.-La-peste-en-Asdod.-Museo-del-Louvre-Par\u00eds-768x562.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Nicolas Poussin. <em>La peste en Asdod<\/em>. Museo del Louvre, Par\u00eds<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La ma\u00f1ana del seis\nde marzo (<em>Pridie Nonas Martias<\/em>), un grupo de esclavos comprados\npor un comerciante griego a un viejo en Gades (Hispania),\nlleg\u00f3 a Roma\ncon aspecto amarillo.\nEl tendero, preocupado m\u00e1s por\nsus ganancias que por la calidad de la mercanc\u00eda, reparti\u00f3 a sus\nsiervos entre los patricios\nque pujaron por\nellos. El cuerpo de los sometidos era tan vistoso\nque\npagaron unos veinticinco mil sestercios <em>per capita<\/em>.\nA\u00fan\nrecuerdo c\u00f3mo mi padre, un patricio de ambici\u00f3n bajo tierra, declaraba\npensativo la\nactitud ansiosa\nde\naquellos que apostaron por los esclavos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, tan solo tres d\u00edas despu\u00e9s de la compra, los deseosos patricios recibieron un\n<em>mare magnum<\/em>\nde desdicha: los esclavos cayeron enfermos\ny murieron.\nLos\namos, indignados,\nacudieron a la plazuela\nen\nla que hab\u00edan perdido sus miles de sestercios,\nmas no encontraron a qui\u00e9n reclamar. La furia\ndur\u00f3 lo que tard\u00f3 en ponerse el sol,\ntodo\nparec\u00eda haberse quedado en manos\nde la justicia ol\u00edmpica.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue el diez\nde marzo (<em>ante diem VI Idus Martias<\/em>) el fallecimiento del primer patricio.\nEl resto le sigui\u00f3 al\nInframundo.\nNadie se alarm\u00f3, nadie pens\u00f3 en nada m\u00e1s\nque\nen la continuidad de la vida. Fuimos\nnecios,\nciegos frente a una enfermedad que corr\u00eda dos pasos por\ndelante de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos semanas despu\u00e9s, la inquietud\nestall\u00f3 con los or\u00e1culos.\nLos\ndioses nos hab\u00edan enviado el premio por nuestra avaricia, un\ncastigo interno incapaz de abandonar\nnuestras entra\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>El treinta y uno de marzo (<em>Pridie Kalendas Apriles<\/em>), la situaci\u00f3n se volvi\u00f3 irresoluble: el p\u00e1nico\ngobernaba\nnuestras cabezas y \u201cla veniferia\u201d se extend\u00eda dando saltos\ndiarios de provincia en\nprovincia.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro emperador Trajano hab\u00eda vuelto de conquistar\nla Dacia\n(117 d.C.) y, a pesar de las terribles circunstancias, organiz\u00f3 un desfile\nimperial\npor Roma. Los muertos se suced\u00edan <em>in crescendo<\/em>, pero nuestro <em>primus inter pares <\/em>dec\u00eda tenerlo todo bajo\ncontrol.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos momentos, mi\nfamilia\nestaba encerrada en casa.\nNuestro \u00fanico contacto con el exterior\nse\nbasaba en sacar la\ncabeza por una de las ventanas de la <em>domus<\/em>.\nMi preceptor ya hac\u00eda\ntiempo que no hab\u00eda vuelto a darme clases de lira,\nlos\nclientes de mi padre no hab\u00edan asomado cabeza y los esclavos permanec\u00edan ocultos en\nla cocina.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue el doce de abril (<em>Pridie Idus Apriles<\/em>) hacia la hora sexta, cuando peque\u00f1os\ngrupos de soldados anunciaron\na voces por todas\nlas calles de Roma\nla decisi\u00f3n de Trajano: todo el imperio entrar\u00eda\nen\nfase de confinamiento total hasta la resoluci\u00f3n absoluta de \u201cla\nveniferia\u201d.\nTodo fue viento en\npopa la primera semana,\npero las disputas fueron incontrolables a\npartir de la segunda.<\/p>\n\n\n\n<p>El desfile imperial\nhab\u00eda sido cancelado por motivos de seguridad; sin embargo, gran parte de los plebeyos sali\u00f3 a la\ncalle en protesta por las p\u00e9rdidas que aquella situaci\u00f3n estaba\nocasionando.\nEl veintiuno de abril (<em>ante diem XI Kalendas Maias<\/em>), una\nmuchedumbre furiosa\nse concentr\u00f3 en el Foro y reclam\u00f3 libertad.\nTan solo hab\u00edan pasado nueve d\u00edas,\npero\nRoma ya se hab\u00eda convertido en un desorden airado.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre, preocupado por el bochorno, dedic\u00f3 cada una de las horas del d\u00eda a vivir en el silencio y a ofrecer sacrificios a nuestro larario (<em>lararium<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"846\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Jules-Elie-Delaunay.-Peste-en-Roma.-Museo-de-Orsay-Par\u00eds-1024x846.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2019\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Jules-Elie-Delaunay.-Peste-en-Roma.-Museo-de-Orsay-Par\u00eds-1024x846.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Jules-Elie-Delaunay.-Peste-en-Roma.-Museo-de-Orsay-Par\u00eds-300x248.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Jules-Elie-Delaunay.-Peste-en-Roma.-Museo-de-Orsay-Par\u00eds-768x635.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Jules-Elie-Delaunay.-Peste-en-Roma.-Museo-de-Orsay-Par\u00eds.jpg 1284w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Jules Elie Delaunay. <em>Peste en Roma<\/em>. Museo de Orsay, Par\u00eds<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Yo me acostumbr\u00e9 a la\nrutina de la reclusi\u00f3n r\u00e1pidamente,\nno\nme cost\u00f3 mucho adaptarme a\naquello. Quiz\u00e1 me cost\u00f3 m\u00e1s esfuerzo entender por\nqu\u00e9\ny para qu\u00e9 aquella enfermedad. De hecho, ni\nsiquiera ahora mismo soy capaz de dar respuesta a esas preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue el mes de mayo cuando la situaci\u00f3n se volvi\u00f3 completamente insostenible y el gobierno dej\u00f3\ntodo en manos de Esculapio,\ndios de la medicina. Mi\npadre, en la reserva, solicit\u00f3 nuestro traslado a la\naislada <em>villa <\/em>que pose\u00edamos. En un principio,\ndadas las circunstancias en\nlas que se realiz\u00f3 la petici\u00f3n,\nfue denegada. No obstante, el uno de junio (<em>Kalendas Iunias<\/em>) nos\nconfirmaron el\ntraslado de toda\nla unidad dom\u00e9stica a la <em>villa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed los d\u00edas pasaban tan r\u00e1pido que yo perd\u00eda la cuenta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"731\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pieter-Bruegel-el-Viejo.-El-triunfo-de-la-muerte.-Museo-del-Prado-Madrid-1024x731.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2018\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pieter-Bruegel-el-Viejo.-El-triunfo-de-la-muerte.-Museo-del-Prado-Madrid-1024x731.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pieter-Bruegel-el-Viejo.-El-triunfo-de-la-muerte.-Museo-del-Prado-Madrid-300x214.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pieter-Bruegel-el-Viejo.-El-triunfo-de-la-muerte.-Museo-del-Prado-Madrid-768x548.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Pieter Bruegel el Viejo. <em>El triunfo de la muerte<\/em>. Museo del Prado, Madrid<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El fin del confinamiento, que se declar\u00f3 <em>sine die<\/em>,\nabri\u00f3 las puertas de los\nhogares de Roma en agosto. Las autoridades aseguraron que todo se hab\u00eda resuelto y que el\npeligro tan solo era cuesti\u00f3n de d\u00edas\npasados. Tendr\u00edamos\ntiempo para organizar\nel culto a Vulcano,\nla <em>Vulcanalia<\/em>. Informados por un vendedor\ntranse\u00fante, volvimos a nuestra <em>domus <\/em>en Roma. La\ngente pobl\u00f3 las calles, los\nvendedores montaron sus\npuestos r\u00e1pidamente, las tabernas prendieron sus velas\ny los lupanares abrieron sus cortinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos hechiceros denunciaron,\nentonces, frente a todos\nlos\ntemplos, que el\npueblo hab\u00eda sido enga\u00f1ado: la calle no era\nsegura, \u201cla veniferia\u201d segu\u00eda acech\u00e1ndonos all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque nadie crey\u00f3 a\nlos adivinos, pues todos confiaban en el gobierno,\ntodo se desbord\u00f3 precipitadamente.\nEl ocho de agosto (<em>ante diem VI Idus Augusteas<\/em>) nuestro emperador Trajano\nfalleci\u00f3 a causa de \u201cla veniferia\u201d. Tras el\nfuneral del hispano,\nsu hijo adoptivo, Adriano,\nrecorri\u00f3 las calles de Roma acompa\u00f1ado de su ej\u00e9rcito y vestido con la toga <em>picta<\/em>, anunciando su ascenso al poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Tardamos menos\nde\nun mes en volver al confinamiento. Esta\nvez, con Adriano al frente, las medidas fueron m\u00e1s\nespec\u00edficas\ny estrictas. D\u00eda y noche, turnos de guardias\ny soldados recorr\u00edan las calles para detener\na aquellos que\nincumplieran las normas establecidas\npor\nel\nemperador.\nParec\u00edamos estar en guerra o invadidos.\nEsa vez\nno\npudimos mudarnos\na la\nvilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis dos hermanas y yo dedicamos el tiempo a escuchar\nrecitar a mi padre, a jugar con nuestras\n<em>pupas <\/em>(mu\u00f1ecas) y a ayudar a nuestra madre en\nla labor de tejer. Recolect\u00e9 flores\nen\nnuestro peristilo\n(<em>peristylum<\/em>) para ofrecer a Minerva y pedir\nprotecci\u00f3n sobre Roma.\nMi madre hizo lo\nmismo para Vesta.<\/p>\n\n\n\n<p>De poco sirvieron las ofrendas, al\nmenos las m\u00edas, pues\nmuchos\nhabitantes romanos se arruinaron,\notros muchos habitantes murieron y los\nque quedamos\nnos\nalimentamos\nde soledad y aburrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces me plante\u00e9 que ese era el fin del mundo que conoc\u00eda, de Roma,\nde\ntodo. No obstante, en los meses de reclusi\u00f3n, no todo fue pena y\nmiseria. La humanidad se volc\u00f3 con\nella misma. La\npoblaci\u00f3n se volvi\u00f3 un \u00fanico ser frente a la enfermedad.\nSe form\u00f3 un esp\u00edritu colectivo dif\u00edcil\nde\nquebrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en diciembre, la victoria ilumin\u00f3 nuestros\nrostros, Roma volvi\u00f3 a ser Roma, y \u201cla veniferia\u201d qued\u00f3 como un mal pasaje en la\nhistoria del imperio y de nuestras\nvidas. Un anciano brujo\nide\u00f3 un ung\u00fcento capaz de matar\nla enfermedad de un solo sorbo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, sentada en esta piedra alejado\nde la <em>villa, <\/em>puedo decir que mi familia sobrevivi\u00f3 a \u201cla enfermedad innombrable\u201d, y dir\u00e9 tambi\u00e9n que la adversidad me hizo m\u00e1s fuerte. A m\u00ed, a\ntodos, a Roma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una ni\u00f1a de la antigua Roma relata su vivencia durante la veniferia LUC\u00cdA S\u00c1NCHEZ DE LA TORRE. 1.\u00ba de Bachillerato HCS Sentada sobre una roca gruesa veo ondear la hierba como olas marinas mientras&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2018,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false,"jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_options":[]},"categories":[10],"tags":[211,60,231,35,216],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pieter-Bruegel-el-Viejo.-El-triunfo-de-la-muerte.-Museo-del-Prado-Madrid.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5mbkp-wv","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2015"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2015"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2015\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2020,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2015\/revisions\/2020"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2018"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}