{"id":2657,"date":"2021-10-12T19:06:46","date_gmt":"2021-10-12T19:06:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=2657"},"modified":"2022-11-07T18:02:19","modified_gmt":"2022-11-07T17:02:19","slug":"el-volcan-en-erupcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=2657","title":{"rendered":"El volc\u00e1n en erupci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h2>Semejanzas y diferencias entre el volc\u00e1n de Cumbre Vieja y el Vesubio<\/h2>\n\n\n\n<p>MARWA BOUSADA MAHI y VEGA ANDR\u00c9S GARC\u00cdA. Alumnas de Cultura Cl\u00e1sica de 4.\u00ba de ESO<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Noelia-Bertol-1-10-2021.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Noelia-Bertol-1-10-2021-1024x575.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2659\" width=\"691\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Noelia-Bertol-1-10-2021-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Noelia-Bertol-1-10-2021-300x168.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Noelia-Bertol-1-10-2021-768x431.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Noelia-Bertol-1-10-2021.jpg 1250w\" sizes=\"(max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/a><figcaption>El volc\u00e1n en erupci\u00f3n de Cumbre Vieja, en la isla de La Palma, el 1 de octubre de 2021. FOTO: N. Bertol<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p><em>El pasado 19 de septiembre el volc\u00e1n de Cumbre Vieja sorprend\u00eda a los habitantes de la isla canaria de La Palma con una erupci\u00f3n que se prolonga hasta hoy. El fen\u00f3meno ocurri\u00f3 cuatro d\u00edas despu\u00e9s de haber comenzado el curso 2021\/2022 y desde entonces los alumnos de Cultura Cl\u00e1sica han estado comparando este acontecimiento con el ocurrido el 24 de agosto de 79 d.C. en la bah\u00eda de N\u00e1poles. \u00bfPor qu\u00e9 quedaron sepultadas y olvidadas ciudades como Herculano o Pompeya? \u00bfNo supieron preverlo como ocurre hoy? \u00bfQu\u00e9 lecciones podemos aprender de la Historia? Este es el relato de dos alumnas de Cultura Cl\u00e1sica de 4.\u00ba de ESO.<\/em> <em>Jos\u00e9 Fernando Pablos Navazo, profesor de Lat\u00edn y Cultura Cl\u00e1sica.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La ma\u00f1ana de 24 de agosto del a\u00f1o 79 d.C. todo transcurr\u00eda con normalidad en la bah\u00eda de N\u00e1poles. Los habitantes de Pompeya se afanaban en la reconstrucci\u00f3n de la ciudad, parcialmente destruida por un terremoto diecisiete a\u00f1os atr\u00e1s. Aquella ma\u00f1ana un fuerte ruido cort\u00f3 el aire y la tierra tembl\u00f3. Empezaron a caer del cielo fragmentos de piedra carbonizada y a salir humo desde el monte Vesubio.<\/p>\n\n\n\n<p>En pocas horas las villas que cubr\u00edan las faldas del Vesubio y ciudades como Pompeya o Stabia quedaron sepultadas entre piedra p\u00f3mez y cenizas, donde murieron m\u00e1s de 2.000 personas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/vesubio-crater-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/vesubio-crater-1024x584.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2682\" width=\"652\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/vesubio-crater-1024x584.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/vesubio-crater-300x171.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/vesubio-crater-768x438.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/vesubio-crater-1536x876.jpg 1536w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/vesubio-crater-2048x1167.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 652px) 100vw, 652px\" \/><\/a><figcaption>El interior del cono reciente del volc\u00e1n del Vesubio. Pese a que parece un volc\u00e1n muerto, expulsa gases en forma de fumarolas de sus paredes. FOTO: JF. Pablos.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Otras como la ciudad de Herculano corrieron peor suerte, debido a que durante la erupci\u00f3n la lluvia torrencial y el vapor condensado se mezclaron con las cenizas, fluyendo y sepultando la ciudad bajo 13 metros de lodos ardiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se produjo el mayor desastre natural de la historia en Europa.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Pompeya_el_Vesuvio_y_su_alcance.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Pompeya_el_Vesuvio_y_su_alcance-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2660\" width=\"447\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Pompeya_el_Vesuvio_y_su_alcance-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Pompeya_el_Vesuvio_y_su_alcance-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Pompeya_el_Vesuvio_y_su_alcance-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Pompeya_el_Vesuvio_y_su_alcance-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Pompeya_el_Vesuvio_y_su_alcance.jpg 1594w\" sizes=\"(max-width: 447px) 100vw, 447px\" \/><\/a><figcaption>Alcance del Vesubio. ILUSTRACI\u00d3N: P. Connolly<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<h4>El testimonio de Plinio<\/h4>\n\n\n\n<p>Plinio el Joven, sobrino de Plinio el Viejo, un naturalista, escritor y militar romano, nos cuenta en una carta a su t\u00edo T\u00e1cito lo que ocurri\u00f3 el 24 de agosto del a\u00f1o 79 d.C. Sin quererlo, su testimonio es hoy para nosotros el equivalente al de un corresponsal, como el de los muchos periodistas que han acudido a contar <em>in situ<\/em> lo que est\u00e1 ocurriendo en la isla de La Palma.<\/p>\n\n\n\n<p>El joven Plinio comparaba la gran nube con un pino que se ergu\u00eda a gran altura, a modo de tronco, y que luego se divid\u00eda en ramas. Por la ma\u00f1ana su t\u00edo el almirante, un curioso de la naturaleza -hab\u00eda escrito una <em>Historia Naturalis<\/em>&#8211; pidi\u00f3 un barco y se prepar\u00f3 para navegar por la bah\u00eda para verlo m\u00e1s de cerca. La flota se dirigi\u00f3 hacia el Vesubio. Seg\u00fan se aproximaba empezaron a ver cenizas flotando y no pudieron llegar a la orilla puesto que estaba bloqueada por los escombros. Los marinos de Plinio quer\u00edan volver, pero Plinio el Viejo cambi\u00f3 el rumbo hacia Stabia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la tarde del 24 de agosto Plinio encontr\u00f3 all\u00ed a su amigo Pomponiano; el mar estaba ahora demasiado picado ahora como para volver a cruzar la bah\u00eda, as\u00ed que decidieron esperar hasta la ma\u00f1ana siguiente. Durante esa noche continu\u00f3 la lluvia de piedras y cenizas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al amanecer del 25 de agosto del 79 la oscuridad todav\u00eda era absoluta, los ocupantes del barco bajaron a la orilla con cojines atados sobre las cabezas contra la lluvia de piedras. El mar segu\u00eda demasiado encrespado y el viejo almirante, demasiado afectado por los gases venenosos, falleci\u00f3 como consecuencia de su curiosidad y por intentar socorrer al mayor n\u00famero de personas. Durante los dos d\u00edas siguientes no se hizo la luz, solo despu\u00e9s fue posible ver el desastre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/volcanes.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"474\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/volcanes-1024x474.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2661\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/volcanes-1024x474.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/volcanes-300x139.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/volcanes-768x356.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/volcanes.jpg 1263w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption>En la pintura de la izquierda el Vesubio, tras el dios Dioniso, representado en la Casa del Centenario, Pompeya, antes de la erupci\u00f3n de 79 d.C., que conserva en cono superior. En la imagen actual del Vesubio el cono ha desaparecido y se ha creado un segundo cono en la parte sur del volc\u00e1n. FOTO: A. Pablos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h4>El volc\u00e1n de Cumbre Vieja<\/h4>\n\n\n\n<p>A diferencia de lo sucedido con el Vesubio, considerado un monte en el a\u00f1o 79 d.C., que sorprendi\u00f3 a los habitantes de la bah\u00eda en una erupci\u00f3n repentina, en la que se mezclaron piedras, <em>lapilli<\/em>, cenizas y una fuerte tormenta que termin\u00f3 por sepultar Herculano con una colada de 13 metros de altura y prolongar su costa un kil\u00f3metro, lo sucedido con el volc\u00e1n de Cumbre Vieja hab\u00eda sido predicho siete d\u00edas antes y evacuado las zonas de peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hoy asistimos a un fen\u00f3meno similar, las coladas de lava sepultan cuantas construcciones se encuentran en su camino y las fajanas, esos entrantes de la lava en el mar, crecen cada d\u00eda metros y metros, como sucedi\u00f3 en Herculano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-jetpack-image-compare\"><div class=\"juxtapose\" data-mode=\"horizontal\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" id=\"3370\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/costa.la-palma.1.jpg\" alt=\"\" width=\"701\" height=\"413\" class=\"image-compare__image-before\" \/><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" id=\"3371\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/costa.la-palma2.jpg\" alt=\"\" width=\"623\" height=\"414\" class=\"image-compare__image-after\" \/><\/div><figcaption>Costa de la isla de La Palma, antes y despu\u00e9s de la erupci\u00f3n, con la fajana que ha cubierto el barrio de Todoque. Un fen\u00f3meno similar sucedi\u00f3 en Herculano, donde la costa se prolong\u00f3 un kil\u00f3metro hacia el mar.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h4>Descubrimiento y excavaci\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<p>Con el paso del tiempo Pompeya, Stabia o Herculano cayeron en el olvido. Tras la ca\u00edda de Roma en el siglo V se mantuvo viva la leyenda de la ciudad perdida.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1594, durante la construcci\u00f3n de un acueducto en Pompeya, se descubrieron edificios en ruinas e inscripciones, pero se atribuyeron a Pompeyo el Grande.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1710 trece kil\u00f3metros costa arriba un campesino descubri\u00f3 las ruinas de Herculano y durante cuarenta a\u00f1os Herculano fue saqueada y sus tesoros se fueron a adornar casas nobles.<\/p>\n\n\n\n<p>El 23 de marzo de 1748 comenzaron las excavaciones de Pompeya y durante m\u00e1s de cien a\u00f1os dependieron de los caprichos de los sucesivos reyes de N\u00e1poles.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Mary-Evans.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Mary-Evans-1024x830.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2665\" width=\"476\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Mary-Evans-1024x830.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Mary-Evans-300x243.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Mary-Evans-768x623.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Mary-Evans-1536x1246.jpg 1536w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Mary-Evans.jpg 2000w\" sizes=\"(max-width: 476px) 100vw, 476px\" \/><\/a><figcaption>Comienzo de las excavaciones sistem\u00e1ticas de Pompeya. Imagen: M. Evans.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En 1860 Garibaldi unific\u00f3 Italia y el arque\u00f3logo Fiorelli se hizo cargo, de una manera cient\u00edfica, de las excavaciones, de las que dejo constancia en sus diarios. Fiorelli es muy conocido por sus molde o vaciados de los muertos. En Pompeya se encontraron muchos esqueletos, pero lo m\u00e1s fascinante eran las huellas impresas de los cuerpos en las cenizas, huecos que quedaban tras la descomposici\u00f3n org\u00e1nica y su desaparici\u00f3n. Fiorelli invent\u00f3 un m\u00e9todo para hacer copias de los cuerpos introduciendo una especie de yeso l\u00edquido en la cavidad que luego se solidificaba.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0690-2-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0690-2-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2666\" width=\"554\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0690-2-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0690-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0690-2-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0690-2-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0690-2-2048x1365.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 554px) 100vw, 554px\" \/><\/a><figcaption>Molde de yeso, obtenido con el m\u00e9todo Fiorelli. Pompeya. FOTO: A. Pablos.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Desde la \u00e9poca del arque\u00f3logo las t\u00e9cnicas de excavaci\u00f3n continuaron perfeccion\u00e1ndose. Hasta el momento solo han sido descubiertos cuatro quintos de Pompeya y una parte peque\u00f1a de la antigua ciudad de Herculano, que descansa bajo la ciudad nueva.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0805-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0805-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2667\" width=\"507\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0805-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0805-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0805-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0805-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ALI_0805-2048x1365.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><\/a><figcaption>En Herculano es donde se percibe mejor el alcance del volc\u00e1n Vesubio, que la sepult\u00f3 con 13 metros de piedra, lapilli y cenizas. Sobre la ciudad antigua se alza la ciudad nueva. FOTO: A. Pablos.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<h4>Lecciones de la historia<\/h4>\n\n\n\n<p>La Historia se repite. \u00bfAprenderemos de ella? Los avances tecnol\u00f3gicos permiten predecir hoy a cient\u00edficos, f\u00edsicos, vulcan\u00f3logos, meteor\u00f3logos, sism\u00f3logos la inminencia de un fen\u00f3meno natural: tornados, terremotos, erupciones volc\u00e1nicas. En manos del ser humano est\u00e1 conseguir que esos fen\u00f3menos naturales no se conviertan siempre en desastres naturales. Edificar con materiales antis\u00edsmicos o evitar construcciones en lugares inundables o en faldas de volcanes servir\u00e1n para evitar que se repitan desastres como el del Vesubio, en la bah\u00eda de N\u00e1poles, o el de Cumbe Vieja, en la isla de La Palma.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cumbre-vieja.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"358\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cumbre-vieja-1024x358.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2679\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cumbre-vieja-1024x358.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cumbre-vieja-300x105.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cumbre-vieja-768x269.jpg 768w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cumbre-vieja.jpg 1269w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption>El volc\u00e1n de Cumbre Vieja y el municipio de Tazacorte, en La Palma, tres meses antes de la reciente erupci\u00f3n. FOTO: A. Pablos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Semejanzas y diferencias entre el volc\u00e1n de Cumbre Vieja y el Vesubio MARWA BOUSADA MAHI y VEGA ANDR\u00c9S GARC\u00cdA. 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