{"id":284,"date":"2014-05-17T15:08:36","date_gmt":"2014-05-17T15:08:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=284"},"modified":"2014-05-17T15:08:36","modified_gmt":"2014-05-17T15:08:36","slug":"mi-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/?p=284","title":{"rendered":"Mi yo"},"content":{"rendered":"<p align=\"right\"><span style=\"color: #000000\"><i>Relato ganador del XVII Concurso Literario \u201cSenara\u201d<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Y de pronto despert\u00e9. Despert\u00e9 en mi realidad, esa realidad que tantos momentos me hab\u00eda salvado del aburrimiento, y que tantas veces hab\u00eda surcado hasta ese profundo deseo de libertad. Pero hac\u00eda ya tiempo que no surcaba estos mares, que no caminaba por estos bosques, hac\u00eda ya tiempo que no estaba en este lugar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">No siento l\u00e1stima de estar aqu\u00ed, porque aunque lo negara, siempre he querido estar. Aunque par\u00e1ndome a reflexionar, no s\u00e9 c\u00f3mo he llegado, solo s\u00e9 que despert\u00e9, y cuanto m\u00e1s ando por este bello sendero m\u00e1s me olvido del pasado y de m\u00ed mismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Quiero seguir caminando por el sendero, quiero llegar a mis deseos m\u00e1s profundos, a mis emociones m\u00e1s internas, quiero llegar a mi yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Estoy de pie, contemplando el grandioso bosque que me rodea, no hay apenas ruido, hay silencio, no es el tipo de silencio inc\u00f3modo, sino el silencio agradable, que transfiere seguridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">A los lados del sendero los \u00e1rboles cada vez son m\u00e1s robustos, tienen m\u00e1s frutos, unos frutos de colores vivos y llamativos que me incitan a morderlos; me acerco a la manzana m\u00e1s hermosa que hab\u00eda visto nunca, roja como la sangre, su aroma hipnotiza mis sentidos. Estiro el brazo para cogerla, pero desisto, doy media vuelta y sigo mi camino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">M\u00e1s adelante en el sendero, aparecen una serie de mujeres, altas y esbeltas, hermosas como \u00e1ngeles, blancas como el hielo; me acarician y me incitan a besarlas, pero las aparto y sigo mi camino. No puedo distraerme.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Al cabo de un tiempo, un hombre esbelto y bello est\u00e1 sentado sobre la dura corteza de un chopo; me siento avergonzado al comparar mi aspecto con el suyo, cu\u00e1ntas veces he deseado yo ser como esos hombres altos y hermosos, conquistar a mujeres con la mirada, pero sigo el sendero, me pongo erguido y camino a paso ligero, como si lo dem\u00e1s no me importara, crey\u00e9ndome por encima de todo, una sensaci\u00f3n de superioridad me invade, pero se convierte en una sensaci\u00f3n inc\u00f3moda, por lo que ceso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">La noche cae y todo est\u00e1 oscuro, mi cuerpo est\u00e1 cansado de caminar por este bosque, cada minuto que pasa mis fuerzas se debilitan, como si estos \u00e1rboles las absorbieran. Se que tengo que seguir caminando hasta llegar a alg\u00fan lugar, pero me dan ganas de parar y descansar, me siento en el fr\u00edo suelo y apoyo mi cabeza en un gran sauce. Al cabo de un rato, un suave olor a menta adormece mis sentidos; el sue\u00f1o invade mi fr\u00e1gil cuerpo, pero no dejo que gane esta batalla, me pongo en pie y sigo caminando.<a href=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/h5627_a.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-285\" alt=\"Crep\u00fasculo\" src=\"http:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/h5627_a-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/h5627_a-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/h5627_a-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/www.iessenara.es\/Revista\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/h5627_a.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Sin raz\u00f3n alguna el sol comienza a salir, y el camino se llena de luz; al fondo veo un claro, me acerco corriendo. En el centro hay una mujer vieja vestida de negro, unas gruesas cadenas la atan al suelo, y con la cabeza baja dice:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">\u2212Debes elegir uno de estos tres sacos, te har\u00e1n falta para el camino que debes emprender \u2212me dice sin mirarme a la cara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Aparecen tres sacos de color negro, atados con hilo dorado, cada uno es de diferente tama\u00f1o, pero aunque el grande tendr\u00e1 m\u00e1s cosas, ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil de transportar. Cojo el saco mediano, pero me doy cuenta de que hay otro m\u00e1s peque\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Pienso que podr\u00eda meter el peque\u00f1o dentro del mediano y la mujer no se dar\u00eda cuenta, pero no quiero ser avaro, me conformo con el mediano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Cuando me vuelvo para agradecer el regalo a la mujer, ella ha desaparecido. Decido seguir el sendero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Despu\u00e9s de mucho tiempo caminando, aparece un cachorro en el sendero, atado con una correa a su due\u00f1o, el due\u00f1o tira de \u00e9l y, aunque el perro se queje, el se\u00f1or lo hace con m\u00e1s intensidad. Me entran ganas de pegarle una paliza, pero decido liberar al perro sin que el se\u00f1or se d\u00e9 cuenta. Aunque no s\u00e9 como lo har\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">La mujer vestida de negro vuelve a aparecer a mi lado, con un arco dorado y una flecha de plata; me los entrega. Veo que en un lateral del arco hay una inscripci\u00f3n: <i>Bonum Dei.<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Tenso el arco y disparo a la correa; a pesar que yo no tengo buena punter\u00eda, rompo la cuerda y libero al perro, que pronto se esconde en el bosque. Dejo el arco en el suelo. Cuando me incorporo, la se\u00f1ora vieja y el se\u00f1or del perro han vuelto a desaparecer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Me encuentro otra vez solo en este camino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Al fondo del sendero hay una luz incluso m\u00e1s intensa que el sol, pero, aunque parezca mentira, no me ciega; cuanto m\u00e1s la miro m\u00e1s me fascina, me atrapa. Me llama, me acerco a ella a paso ligero, pero doy media vuelta y tomo el camino por donde he venido, la luz me llama, pero algo me dice que no debo estar all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Paso junto al hombre del perro, que lo tiene otra vez atado como un esclavo, la mujer vieja con los tres sacos, la parte del camino en la que es de noche y me vuelve a quitar la energ\u00eda, el trozo en el que me sent\u00ed por encima de nadie, el hombre esbelto y hermoso que me sonr\u00ede, las mujeres que vienen a m\u00ed, y por \u00faltimo los frutos de los \u00e1rboles que me incitaron a morderlos. Todos me miran perplejos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">No entiendo nada, nada, en absoluto nada, todo lo que he hecho se ha esfumado y me ha intentado atacar con sus mejores armas; quiero volver, no quiero seguir aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Y de pronto despert\u00e9, estaba tumbado en una cama, pero no era la m\u00eda, era la de un hospital. No s\u00e9 como he llegado aqu\u00ed, mi estancia en aquel bosque se esfuma de mi cabeza, pero, a la vez que ese recuerdo se esfuma, voy sabiendo qui\u00e9n soy, entrando en este mundo, en el que yo tuve un pasado, y en el que a partir de hoy tendr\u00e9 un futuro. Caigo rendido del agotamiento, pero oigo ruidos de m\u00e1quinas que pitan a mi lado, y gente que entra en la habitaci\u00f3n, mucha gente, oigo voces distintas, y palabras sueltas: <i>constantes vitales, l\u00edquido, vida<\/i>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">Pero, de entre todas esas voces, una me resulta familiar, as\u00ed que pongo a las otras en un segundo plano y centro mi atenci\u00f3n en esa voz que tantas veces me ha hablado, que me ha re\u00f1ido, que me ha apoyado, que me ha consolado. Mi madre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">\u2212Ha despertado del coma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"color: #003300\"><strong>\u00c1lvaro de la Torre L\u00e1zaro\u00a0 (4\u00ba ESO B)<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relato ganador del XVII Concurso Literario \u201cSenara\u201d \u00a0 \u00a0 Y de pronto despert\u00e9. 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