Entrevista a Jesús Payo Puente

Jesús Payo Puente, profesor y jefe del departamento de Filosofía, con destino definitivo en el IES Senara desde el curso 2010/2011, se jubila después de más de treinta años dedicado a la enseñanza, los quince últimos en nuestro centro. La revista Cosas del Senara le ha hecho una entrevista en la que nos revela cómo ha sido su trayectoria profesional y nos desvela a qué piensa dedicarse a partir de ahora. 

Empezando por tu formación, ¿de dónde surge tu pasión por la Filosofía? 

Después de estudiar Bachillerato por Ciencias Puras empecé Medicina y lo dejé al segundo año. Como en casa estábamos obligados a estudiar algo y no quería salir al extranjero (aunque me lo ofrecieron) y no sabía muy bien qué hacer, cogí Filosofía, porque pensar, la búsqueda de la verdad y aplicar la razón eran algo que también me atraía. Tras acabar Filosofía hice un posgrado de Acuicultura. 

Comenzaste a estudiar otra carrera, ¿qué consejo le darías a los alumnos que inician su vida universitaria y se dan cuenta de que se han equivocado de estudios? 

En ocasiones puede costar bastante tomar la decisión de cambiar, pero si uno se da cuenta de que el camino que ha tomado no es el correcto, cuanto antes lo deje, mejor. Y siempre es mejor dejar un camino que sientes de verdad que no es el correcto para ti que seguir en ese camino por múltiples motivos. 

¿En qué momento supiste que la enseñanza era tu vocación? De no haber sido profesor, ¿en qué otra profesión te habrías visto realizado? 

A mí, colocarme delante de un grupo de gente y compartir, discutir, intercambiar planteamientos, aprender… me ha gustado siempre y creo que uno de los campos donde he podido realizar lo anterior es como profesor de Filosofía. 

¿Has tenido algún profesor que te haya influido especialmente? 

Durante la carrera no. Después, en el ejercicio de mi tarea como profesor, algunos compañeros, no solo de Filosofía, han sido un ejemplo y he podido aprender mucho de ellos, en metodología, en rigor y seriedad profesional, en trato y educación… 

De tus compañeros de trabajo, ¿de quién has aprendido más? 

De todos aquellos con los que he podido dialogar abiertamente e intercambiar planteamientos y que, a pesar de tener visiones diferentes, han mostrado una actitud de comprensión y respeto. 

En cuanto a tu trayectoria profesional, antes de llegar al lES Senara, ¿qué otros destinos han marcado tu camino? 

He trabajado en Santa María del Páramo (provincia de León), en León capital, en Fabero (provincia de León), en Cuenca capital, en Sigüenza (Guadalajara), en Oropesa (Toledo), en Béjar (Salamanca). 

Cuando llegaste al Senara, ¿qué es lo que más te llamó la atención del instituto? ¿Cómo lo caracterizarías? ¿Cómo definirías a sus alumnos?  

El diseño laberíntico del centro.  

Ha experimentado grandes cambios; unos debidos a los propios cambios sociales y otros debidos a los distintos profesionales que han ido pasando por él. Todos han dejado su huella. 

Era un centro pequeño, de pueblos varios. 

Mis alumnos estaban muy poco interesados por trabajar la Filosofía…  

¿Cómo valorarías los recursos con los que has contado en el IES Senara para desarrollar tu labor docente? 

Han variado bastante según épocas. En algunas ocasiones han sido excelentes, tanto de manera material como humana. 

¿Has cambiado tu forma de dar clase desde que comenzaste como profesor hasta esta última etapa? 

Muchísimo. Como en toda evolución, en el proceso, he ido ganando y perdiendo aspectos positivos y negativos. Destacaría como negativo la disminución del tiempo dedicado al estudio, el menor nivel de conocimientos, la menor capacidad de pensamiento y análisis crítico… 

Y como positivo, la mayor cercanía y comprensión con los alumnos y sus familias, el trabajo en el huerto, las charlas y paseos con los alumnos…  

Haciendo un resumen de tu trayectoria como profesor, ¿qué ha sido lo más satisfactorio de tu trabajo? ¿Y lo más ingrato? 

La posibilidad de “sembrar para el futuro” sin esperar los resultados de modo inmediato. 

La falta de respeto y que no me dejasen trabajar, por no hacer mi tarea al modo como otros querían. 

Si tuvieses que elegir un momento en el IES Senara, ¿cuál sería? 

Cada vez que he sido capaz de escuchar plenamente al ser humano que tenía delante. 

¿Qué consejos darías a tus compañeros de profesión y a tus alumnos? 

Que no se traicionasen a ellos mismos. 

¿Qué aspectos de la educación global de los alumnos contribuye a desarrollar la materia de Filosofía y las diferentes materias como Educación en Valores Cívicos y Éticos que has impartido? 

Me quedaría con: la búsqueda de la verdad, el análisis crítico del conocimiento, dudar, lo desconocido, creer, los usos del corazón y de la razón (por este orden), la importancia del respeto a diferentes planteamientos, el papel fundamental e imprescindible del error y de equivocarse, de corregir y rectificar, la humildad, el pedir perdón, escuchar atentamente, aceptarse uno mismo y al otro como es ahora, VIVIR LA VIDA (no solo sobrevivir).  

Inicias una etapa muy especial de tu vida, ¿qué vas a echar de menos de tu trabajo en ella? 

El contacto con los alumnos. 

Una de tus aficiones es la pesca, pero, además, tienes grandes conocimientos en acuicultura. ¿Cómo surge este interés? 

Desde que recuerdo me han atraído los ríos y la mar y todos sus habitantes de una manera magnética. He tenido además la gran suerte de poder estudiar acuicultura de modos “oficiales”.  

¿Qué planes o proyectos tienes preparados para esta nueva etapa de tu vida? 

Dedicar más tiempo (y en los momentos adecuados) a actividades que disfruto: pescar, coger setas, cultivar plantas, fitoterapia, taichi, cocina, viajar algo… y, sobre todo, con los amigos y la familia.

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