Entrevista a Jesús Bernabé Ruano
Jesús Bernabé Ruano, profesor y jefe del departamento de Educación Plástica y Visual, con destino definitivo en el IES Senara desde el curso 2006/2007, se jubila después de más de treinta y cinco años dedicado a la enseñanza, los dieciocho últimos en nuestro centro. La Revista Cosas del Senara le ha hecho una entrevista en la que nos revela cómo ha sido su trayectoria profesional y la pasión y la ilusión con la que la ha vivido.

Empezando por tu formación, ¿de dónde surge tu pasión por el dibujo y las artes plásticas?
Hice el bachillerato de ciencias y, en aquellos años, mi intención era estudiar Geología, que me gustaba bastante. Al terminar COU, se acababa de inaugurar la facultad de Bellas Artes en Salamanca. Se me daba bien dibujar y decidí presentarme al examen de ingreso. Conseguí superar las pruebas, lo que despertó en mí nuevos intereses. Entonces, me olvidé de la Geología y me matriculé en Bellas Artes.
¿En qué momento supiste que la enseñanza era tu vocación? De no haber sido profesor, ¿en qué otra profesión te habrías visto realizado?
En los últimos años de carrera, cursé optativas relacionadas con la didáctica del Dibujo. En una de ellas, la profesora que la impartía, Lidon Beltrán, consiguió que empezase a considerar como opción posible la enseñanza. Creo que su influencia fue determinante en mi posterior elección.
Mi primer contacto con la escuela fue en un taller de plástica dirigido a niños de pueblo, durante un verano. Allí puse en práctica algunos recursos que aprendí de los profesores de Dibujo Álvaro Rendón y Salvador García, que en aquel tiempo manejaban en clase procedimientos novedosos. Esa primera experiencia como profesor fue muy positiva y acabó orientando definitivamente mi camino profesional. Un año más tarde empecé a trabajar en la privada y ya me quedé en esta profesión.
De no haber seguido este camino, imagino que me hubiera dedicado al diseño gráfico, la ilustración. O quizás hubiera seguido estudiando otra especialidad, no sé.
¿Has tenido algún profesor que te haya influido especialmente?
Aparte de estos profesores en los últimos años de la carrera, recuerdo con cariño a muchos de los que me dieron clase en bachillerato. Nos inculcaron entusiasmo por saber, necesario en cualquier aprendizaje. Algunos de los métodos de aquellos profesores los acabé incorporando a mis clases.
De tus compañeros de trabajo, ¿de quién has aprendido más?
En el IES Isabel de Castilla, de Ávila, coincidí en el departamento de Dibujo con José Antonio Elvira, escultor además de profesor de Dibujo. Estuvimos pocos cursos juntos, pero nos influimos mutuamente. Recuerdo que de vez en cuando entraba en su clase, me gustaba verle dibujar en medio de sus alumnos, que intentaban seguirle en sus cuadernos. Ese recurso, que siempre funciona en el aula, lo aprendí de él.
En cuanto a tu trayectoria profesional, antes de llegar al lES Senara, ¿qué otros destinos han marcado tu camino?
Empecé a trabajar en los colegios Maristas y Filipenses de Palencia, estuve allí dos cursos. Luego las oposiciones y un año como profesor en prácticas en el instituto de bachillerato Delicias II de Valladolid, hoy IES Arca Real. Enseguida me dieron la definitiva en Ávila capital, en el IES Isabel de Castilla, donde estuve 14 años. En el 2006 llegué al IES Senara de Babilafuente y aquí he permanecido hasta hoy. En total, 35 años y 3 meses en la enseñanza.
Cuando llegaste al Senara, ¿qué es lo que más te llamó la atención del instituto? ¿Cómo lo caracterizarías? ¿Cómo definirías a sus alumnos?
Al entrar por primera vez en el instituto me sorprendió el silencio que reinaba, se podía escuchar el canto de los pájaros. Venía de un instituto de capital más bullicioso, grande, con muchos alumnos y profesores. Pensé que el cambio que se avecinaba podía ser importante.
Aquí me encontré con un alumnado respetuoso, poco conflictivo, cercano en el trato, pero en general muy desmotivado.
Con poco más de cuarenta años, ya tenía sobrada experiencia y estaba muy confiado en mis métodos, pero rápido me di cuenta de que debía cambiar algunas cosas para adaptarme al nuevo destino.
Durante tu estancia en el centro has desarrollado muchos proyectos y exposiciones, y has promovido la participación de los alumnos en todos ellos. ¿Hay alguno de ellos del que guardes un recuerdo especial?
La desmotivación es el mayor obstáculo en el aprendizaje. Este ha sido el problema que he intentado resolver con más empeño. Para ello, he investigado en la didáctica del Dibujo, he compartido experiencias con compañeros y compañeras de gran talla profesional y he procurado trabajar más cerca de los alumnos. Mi afán por motivarlos y mi interés por poner en práctica nuevas estrategias están en el origen de todos los proyectos y actividades colaborativas que hemos desarrollado durante muchos cursos. Básicamente, el plan que se siguió en este tipo de proyectos consistió en pedir al alumno un trabajo individual, que después se sumaba al de sus compañeros en la obra final. Es indudable la capacidad motivadora que tiene una propuesta cuando se involucra a un conjunto de alumnos en un objetivo común.
-En el curso 2015-16, la fotografía ya se había popularizado con las cámaras digitales y los móviles. Las herramientas informáticas permitían mejores resultados a través del retoque fotográfico y la elaboración de diseños más complejos. Entonces, nos planteamos una actividad muy ambiciosa, de carácter colaborativo, en la que implicamos a gran número de alumnos de todos los cursos. Se buscaba retratar el entorno a través de DETALLES, utilizando la fotografía como lenguaje y el color como inspiración. Con la masiva participación del alumnado resultó un enorme archivo de imágenes con sus pies de fotos, lo que permitió diseñar un círculo cromático de grandes dimensiones, donde exponer los resultados. Las ideas y puntos de vista individuales se sumaron en círculo, para ofrecer una perspectiva más amplia de los lugares en los que vivían aquellos alumnos y las cosas que les rodeaban.
-ING lanzó una campaña publicitaria utilizando el Pop Art como reclamo, lo que me dio la idea para “La Mujer más Bella del Renacimiento”. Los paralelismos entre Simonetta, modelo en el Nacimiento de Venus, y Marilyn, protagonista en los trabajos de Warhol fueron las líneas maestras de una actividad en la que se planteaba mirar el Arte desde los personajes del cuadro, vivir un poco en la propia obra, comprenderla desde dentro y relacionarla con nosotros mismos. Así, el Pop Art facilitó la aproximación a este cuadro de Botticelli y ayudó a relacionar épocas; y el selfi permitió a los alumnos proyectarse en sus personajes.

-Los árboles de Navidad, “La Fórmula de Escher” o “El Tetris”, cumplían una función decorativa y fueron un buen pretexto, a través del cual desarrollar trabajos colaborativos.
Las consecuencias del cambio climático y el uso desmedido de recursos naturales advierten de la necesidad de concienciar a la sociedad en la protección y conservación del medio ambiente. Esto motivó una actividad en la que para promocionar el reciclaje se vinculaba este a una tarea artística, por medio de figuras (tortugas) que cerraban el plano y formaban la silueta de un árbol, imitando los procedimientos pictóricos de Escher. También se expresaba la analogía del reciclaje con una metamorfosis: dando nueva utilidad a una caja de cartón para prolongar su vida, transformando un cuadrado en tortuga o, más tarde, en la segunda parte de la actividad (“Metamorfosis”), una tortuga en un pájaro o un árbol de Navidad en una encina.
Con el Tetris, un juego de lógica en el que se necesitan habilidades espaciales, queríamos contrarrestar la influencia de los videojuegos violentos que mantienen a los jóvenes atados a sus consolas. Tras la apariencia colorista del árbol, se representaba una partida del juego casi perdida. Con esto también queríamos expresar el pesimismo que nos invadía, por el repunte del coronavirus en aquellos meses.
-La pandemia también fue el contexto en el que se crearon los murales Pop. Retomando los recursos de “La Mujer más Bella del Renacimiento”, los alumnos de 1º y 3º ESO se retrataron buscando referencias al covid-19. Las medidas para protegernos de la enfermedad impusieron la separación entre pupitres. En el mural se rompía esa distancia al juntar todos los retratos.
-Los murales, “Objetivos de Desarrollo”, “Día del Medio Ambiente” y “Logo”, promovidos por el profesor José Ángel Trilla Mata, con quien he tenido la suerte de trabajar, han sido experiencias muy edificantes. Con ellas construimos modelos de trabajo para nuestros alumnos, a través de los cuales transmitirles procedimientos de trabajo y valores. Las técnicas de representación se basaron en el manejo de máscaras, imitando el retoque fotográfico. El esfuerzo, la paciencia, el amor por el trabajo bien hecho, habilidad para encontrar la diversión en lo que se hace, la coordinación en el trabajo de equipo, la cooperación entre disciplinas, la protección de la naturaleza y del medio ambiente. Todos ellos son valores asociados a estas obras.
Los trabajos de diseño que he hecho para el centro (revistas, carteles, portadas, logos o vídeos) son inseparables de mi labor docente. Con cada uno de ellos he prolongado mi enseñanza sobre los contenidos de las materias. Por ejemplo, el diseño del logotipo IES SENARA constituyó un modelo de trabajo en la lectura de la imagen (al contener varias realidades en la misma representación, como los spots que los alumnos interpretaban en clase), y en el proceso de diseño (al crear un objeto 3D virtual, que el alumno utilizó como guía en su trabajo de diseño de un rosetón, también 3D). O el cartel para el 25 Aniversario, cuya composición la gobierna una espiral logarítmica, como la que tenían que representar los alumnos de Dibujo Técnico.
Me siento orgulloso de todos los proyectos y trabajos en los que he participado en este centro. No obstante, destaco la actividad de la “Fórmula de Escher” y “Metamorfosis”, por su extensión en el tiempo, la cantidad de alumnos que participaron, los profesores que colaboraron, la complejidad de su ejecución y los mensajes que transmitió.
También, recuerdo el vídeo de la graduación de 2° de bachillerato del curso 2021-22. Me conmueve cada vez que lo vuelvo a ver; será la nostalgia que siento al recordar a los alumnos que pasaron por el instituto.
Siempre te han gustado mucho las nuevas tecnologías. ¿Cómo las has incluido en tus clases en estos últimos años? ¿Crees que han supuesto una mejora de la calidad de la enseñanza?
Mis explicaciones siempre se apoyaban en imágenes proyectadas en el aula o en algún vídeo. Esto me ha parecido fundamental en el desarrollo de la clase. Empecé utilizando el proyector de diapositivas, el retroproyector y el vídeo vhs. Aparatos analógicos que enseguida se quedaron anticuados con el desarrollo de la informática. Las nuevas herramientas revolucionaron todos los ámbitos de nuestro mundo. En el campo de la representación y el diseño, la informática rápido se hizo imprescindible. En el aula, llegó el momento de la imagen digital, el cañón, el PowerPoint, internet, el Photoshop, los programas y web de dibujo, etc. Yo no tardé en organizar la clase para explotar al máximo estos recursos en beneficio de mis alumnos. Uno de mis primeros pasos consistió en digitalizar mis diapositivas y vídeos para crear presentaciones que me ayudaran a dar la clase. Luego comencé a utilizar herramientas CAD para explicar y resolver ejercicios en clase. Esta forma de trabajar presentaba ventajas frente al dibujo en la pizarra: precisión, claridad, animación de las construcciones y guardado de los dibujos.
Con el fin de que los alumnos me siguieran en la resolución de problemas, dediqué varios años a escribir y dibujar todo el temario de Dibujo Técnico 1 y 2. Este material contenía todas mis explicaciones y permitía el dibujo a lápiz y por ordenador. Con estos apuntes las clases se agilizaban, se controlaba mejor la atención de los alumnos y éramos capaces de resolver más ejercicios. Sin duda, fue un trabajo muy útil, de gran valor didáctico para los alumnos y para mí. Más adelante, ideé un sistema para que una cámara de vídeo captara de forma cenital mi hoja de dibujo, en la mesa del profesor. De esta forma los alumnos podían ver proyectada en tiempo real, con nitidez y claridad la resolución del ejercicio que yo hacía. Este procedimiento me permitía trabajar con las mismas herramientas que utilizaba el alumno, lo que suponía una ventaja a la hora de explicar los conceptos y procedimientos. Tanto en las clases de Plástica como en las de Dibujo Técnico, las prácticas de informática han sido fundamentales. Desde que se estrenó el aula de informática, todos los alumnos trabajaban durante una hora a la semana en tareas que requerían el uso de distintas herramientas informáticas. En Dibujo Técnico el manejo de CAD influye en el aprendizaje de la materia porque las propiedades geométricas se manifiestan implacables. La precisión que ofrecen estos programas fascina al alumno que, cuando dibuja a lápiz, mejora la ejecución de los dibujos porque ya no quiere renunciar a la precisión.
Cada profesor tiene sus métodos y recursos. A mí estas tecnologías me han servido de mucho: me han permitido transmitir los conocimientos con más eficacia y claridad, creo que los alumnos han aprendido mejor, me han permitido hacer las clases más amenas, divertirnos en ellas y motivarnos.
¿Cómo valorarías los recursos tecnológicos con los que has contado en el IES Senara para desarrollar tu labor docente?
Cuando llegué al centro, el equipo directivo de entonces fue sensible a mis peticiones y pude contar desde el primer día con ordenador y cañón en el aula. Siempre he tenido estos medios en clase, que con el tiempo se han ido modernizando. El aula de informática, con una buena dotación de ordenadores y red, es uno de los mayores avances del instituto en materia tecnológica. Cuando estoy en el aula de informática con los alumnos, les digo con frecuencia que valoren y cuiden los medios que tienen aquí, que aprovechen la oportunidad de practicar todas las semanas, que es una ventaja con la que no cuentan los alumnos de otros centros.
¿Has cambiado tu forma de dar clase desde que comenzaste como profesor hasta esta última etapa?
En mis comienzos disponía de mucha ilusión, pero tenía muy pocos medios: la pizarra, un proyector de diapositivas y alguna imagen fotografiada de algún libro. Con el paso de los cursos me fui cargando de material didáctico y fui disponiendo de más medios y recursos. En la actualidad tengo un archivo enorme de fotografías de trabajos de alumnos que ilustran cada actividad hecha en clase. La utilización de este material en el aula, ahora en presentaciones dinámicas, es clave en el desarrollo de actividades. Los medios informáticos han transformado mis clases, pero en esencia persigo los mismos objetivos que al principio: impulsar la expresividad del alumno y el disfrute del arte, desarrollar su creatividad, su observación y su mirada crítica; y facilitar la comprensión de la geometría de la forma y el espacio.
Haciendo un resumen de tu trayectoria como profesor, ¿qué ha sido lo más satisfactorio de tu trabajo? ¿Y lo más ingrato?
Mi sitio preferido ha sido el aula. Ahí, con mis alumnos, he vivido momentos apasionantes, que perdurarán en mi memoria y, sinceramente, muy pocos ratos malos. Jamás olvidaré mi último día de clase. El abrazo que me dieron mis alumnos de DT2, pasando de uno en uno por mi mesa, fue realmente emocionante. Sentí reconocimiento y cariño, el mejor regalo.
Sin duda, la mayor satisfacción para un profesor es constatar que sus alumnos aprenden. Esto lo he tenido en todos los centros en los que he trabajado. Son muchos los buenos alumnos que han pasado por mis aulas. Ellos alimentaron mi motivación e influyeron en el progreso del grupo. Fueron en clase como los pilares de un edificio, la mantuvieron en pie.
He disfrutado mucho contemplando las obras de arte de mis alumnos, lo que expresaban en ellas, y los procesos que siguieron hasta el resultado final. Aquí se percibe con mucha intensidad el esfuerzo del alumno por superar las dificultades que impone la creación, por derribar prejuicios representativos y desarrollar su propia expresividad. Es emocionante observar los avances de alumnos desmotivados, que creían no saber dibujar, al contrastar su primer boceto con la obra final a la que fueron capaces de llegar.
He recibido numerosas decepciones, pero siempre he intentado sacar lecciones positivas de ellas. Esto me ha ayudado a superarlas y me ha hecho crecer como persona. Ahora, en mi cómputo final, me salen muchas más alegrías y satisfacciones.
Si tuvieses que elegir un momento en el IES Senara, ¿cuál sería?
Creo que la celebración del 25 Aniversario fue un acontecimiento destacable. Todos nos esforzamos para que esa conmemoración fuera digna de nuestro instituto.
¿Qué consejos darías a tus compañeros de profesión y a tus alumnos?
A mis compañeros, que no pierdan el ánimo, que preparen bien las clases y enseñen la materia, facilitando su comprensión, estimulando la creatividad, la reflexión y el pensamiento crítico. Que sean un poco niños, como los alumnos. Y que no duden del poder del humor y la ironía.
A mis alumnos, que la educación es el principio de todo y la formación es el verdadero camino para la persona. Que trabajen duro por su formación, así llegarán a ser hombres y mujeres libres.

¿Qué aspectos de la educación global de los alumnos contribuye a desarrollar la materia de Educación Plástica y Visual?
Las materias de Educación Plástica y Dibujo Técnico ofrecen valiosas aportaciones a la educación integral de los alumnos y al desarrollo de sus capacidades a través de los procesos creativos, de la lectura de la imagen; y la configuración y representación de la forma y el espacio.
En clase de Plástica, los alumnos desarrollan las actividades de creación por medio de un proceso creativo que les exige: observar el entorno, pensar e investigar, documentarse, reflexionar, valorar resultados y expresarse. Con ello, los alumnos desarrollan su creatividad y formación estética. También, asumen valores como el afán de superación, la paciencia o la valoración del trabajo bien hecho.
Los mensajes audiovisuales influyen en la conducta, opinión, voluntad y toma de decisiones de un “espectador pasivo”, generalmente atraído por el espectáculo, la diversión y el entretenimiento que las imágenes le ofrecen. Estas ejercen su influencia de manera inadvertida, con un discurso irracional dirigido a sus emociones. La práctica en la lectura de la imagen desarrolla la capacidad crítica, reduciendo los efectos persuasivos de estos mensajes.
La interpretación de la obra artística estimula su disfrute, desarrolla la formación estética y educa en la valoración y conservación de nuestro patrimonio artístico.
En Dibujo Técnico, la representación de la forma y el espacio acarrea problemáticas cuya resolución requiere una imaginación estructurada, capaz de idear modelos en los que aplicar de manera inmediata conceptos y propiedades geométricas. Esto conduce al desarrollo de la capacidad espacial de los alumnos, que se potencia aún más con el manejo de las herramientas informáticas.
Inicias una etapa muy especial de tu vida, ¿qué vas a echar de menos de tu trabajo en ella?
Esta profesión es como un largo viaje, en el que hay que partir con el depósito lleno. La ilusión es la gasolina. El amor a la asignatura y la pasión por enseñarla son las estaciones de servicio en las que repostar. Yo me siento afortunado porque he llegado al final todavía con gasolina en mi depósito. Quizá esto haga más difícil el adiós y que los recuerdos de las aulas no me abandonen.
¿Qué planes o proyectos tienes preparados para esta nueva etapa de tu vida?
La jubilación parece un lugar lejano, al que no vas a llegar nunca. Lo cierto es que los años pasan y cuando quieres darte cuenta lo ves en el horizonte. Los últimos cursos he trabajo obviando este desenlace. Por eso no he preparado planes ni he pensado en proyectos. Tendré más tiempo para mi familia, podré viajar más, leer o cocinar tranquilamente. Intentaré disfrutar de la vida, como siempre.





































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