Visita de María Jesús Morales, autora de Alondra
AUTORA: Lucía Sánchez de la Torre (Alumna del Máster de Secundaria y exalumna del IES Senara)
El pasado 22 de abril, en el marco de las jornadas organizadas por el Departamento de Lengua castellana y Literatura con motivo del Día del Libro, tuvimos el privilegio de acoger a María Jesús Morales, vecina de Babilafuente, quien compartió con el alumnado de Bachillerato una entretenida e interesante entrevista en torno a su novela Alondra. La actividad, concebida como un acercamiento directo entre creadora y lectores, se desarrolló en un ambiente distendido y cercano.
Desde el primer momento, María Jesús nos cautivó con su naturalidad. Mostrando una sonrisa cómplice, confesó que escribe desde que era niña y que lo hace, ante todo, para relajarse. En realidad, Alondra fue una idea concebida cuando tenía dieciséis años, edad de algunos de los asistentes, que retomó con posterioridad y de la que mantuvo el final feliz. Asimismo, María Jesús dibuja sus propias ilustraciones, que le sirven para proyectar de manera plástica el universo que fundan sus palabras. Su ingenio, sin embargo, no se detiene ahí. Como si fuera discípula de Tolkien, incluso llegó a inventarse una lengua propia para codificar su diario y hacerlo ilegible a cualquiera que osara escudriñar en él. Con todo, es evidente que la escritura comporta una práctica arraigada que ha acompañado a María Jesús Morales a lo largo de toda su vida y que es muestra de una desbordante creatividad. ¿Cuántos de nosotros podríamos decir que hemos creado un mundo propio con ese mismo nivel de imaginación?
Alondra transcurre en los años 2043 y 2046, lo que la inscribe dentro del grupo de obras distópicas. En un futuro inquietante, los cíborgs han tomado el poder y han instaurado un sistema que arrebata derechos fundamentales a seres humanos y robots. A diferencia de estos últimos, que carecen de la capacidad de cuestionar el opresivo sistema en el que viven, las personas sí pueden rebelarse. ¿La razón? Su capacidad de elegir, de reflexionar sobre sus actos y de interrogar la realidad que los rodea. En palabras de María Jesús Morales, “el libre albedrío nos hace humanos”.
Por ello, la protagonista, cuyo alias titula la novela, comenzará a cuestionar el sistema de los cíborgs, siendo testigo directo del proceso de “educación” de los niños, basado en la inoculación del suero de la obediencia. Progresivamente, Alondra irá tomando conciencia de las injusticias de su entorno y, finalmente, decidirá marcharse. Este gesto, aparentemente simple, encierra una profunda carga simbólica: la elección de pensar por uno mismo y actuar en consecuencia en un mundo en el que la obediencia se impone como norma y la disidencia se castiga.
Durante el coloquio, se abordaron también temas clave, como las relaciones sociales, la confianza, el poder y la traición. Alondra no solo plantea un escenario futurista, sino que nos invita a reflexionar sobre dinámicas profundamente humanas y atemporales.
En cuanto a las influencias literarias, la entrevistadora mencionó títulos como Un mundo feliz y 1984. La escritora reconoció haber leído estas obras y admitió ciertas similitudes, como la relación entre el suero de la obediencia y la droga de la felicidad presente en el texto de Huxley. Sin embargo, resaltó una diferencia fundamental: mientras que estos clásicos presentan visiones profundamente pesimistas del futuro, Alondra apuesta por la esperanza.
Uno de los momentos más entrañables de la charla tuvo lugar cuando la autora habló de los personajes. Entre ellos, ocupan lugares especiales aquellos inspirados en sus nietos y en su propia mascota: una gata que ocupa un lugar destacado en la historia.
Para finalizar, María Jesús declaró que su libro se dirige “a todos los públicos”, aunque matizó que, en particular, interpela “a los que tienen curiosidad por cómo seremos en el futuro”. Así, para quien desee explorar Alondra, la biblioteca del centro dispone de varios ejemplares. Animamos a toda la comunidad educativa a sumergirse en sus páginas y a descubrir por sí mismos los matices de esta absorbente historia.
Desde el Departamento de Lengua, expresamos nuestro más sincero agradecimiento a María Jesús Morales por su generosidad, cercanía y entusiasmo. Encuentros como este nos recuerdan que la literatura está viva, dialoga con nosotros y, como la alondra al amanecer, encuentra muy diversas formas de cantar de nuevo.









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